La salud dental está determinada por lo que estamos dispuestos a hacer por nosotros mismos; es nuestra responsabilidad como individuos. Las elecciones que hacemos sobre lo que comemos a diario tienen un efecto directo sobre la salud de nuestros dientes. Pero muy a menudo tomamos malas decisiones, uestros dientes sufren las consecuencias y entonces culpamos a la genética, a los gérmenes o al proceso de envejecimiento en vez de a la manera que vivimos nuestra vida.

No podemos mirar a los dientes y a la salud oral como tema no relacionado con el resto del cuerpo. La salud dental no es solo una lucha del cepillo contra las bacterias.

El cuerpo entero se encuentra conectado con la boca. Existen meridianos, canales energéticas, y vías biológicas tales como los nervios, venas, arterias que viajan por todo nuestro cuerpo conectando todo.
En Naturaldente no solo queremos arreglarte la boca. Queremos dar un paso más y a través de una dieta adecuada queremos ayudarte a evitar las caries y las enfermedades orales.

La boca es la puerta a nuestro cuerpo. Solo con una boca sana podemos asegurar un cuerpo sano y una mente sana y así disfrutar nuestra vida que es tan valerosa.

No somos víctimas pasivas de la caries

Los dientes no están diseñados para las caries!!! Han sido diseñado para permanecer fuertes; vivos y sin caries de por vida: ¿por qué querría la naturaleza fallar y destruir de manera dolorosa unos dientes? sin una dentadura y encías sanas no podríamos digerir la comida como es debido y al cabo de un tiempo nos enfermaríamos. 
La caries dental no es el resultado de un fallo de la naturaleza o un hecho relacionado con el envejecimiento, sino que es una consecuencia humana de la elección de comida “muerta” y de comida “basura”.
en 1883 dentista W. D. Miller averiguó que un diente extraído sumergido en un preparado en descomposición de pan y saliva, desarrolla lo que parece ser caries. Miller pensó que los ácidos de la boca producidos por microorganismos disolvían los dientes. El Doctor Miller escribió: “Las consecuencias sufridas por un diente debido a la acción de un ácido depende de su densidad y estructura, pero especialmente de la perfección del esmalte y la protección del cuello del diente por encías sanas. Lo que podríamos llamar el diente perfecto resistiría indefinidamente al mismo ácido ante el cual un diente de características totalmente opuestas sucumbiría en pocas semanas. A términos sencillos Dr. Miller creia que un diente fuerte y compacto resistiria indefinidamente ante un ataque del ácido, sin importar si proviene de una bacteria o de comida, mientras que un diente no muy compacto sucumbiría rapidamente ante cualquier clase de ácido. El diente pierde primero su densidad mineral y entonces las bacterias pueden causar problemas.

Las bacterias existen en todas partes y es casi imposible deshacernos de ellas por completo. Más de 400 distintas bacterias se asocian actualmente con enfermedades bucales. Una odontología con enfoque para eliminar solamente las bacterias parece no tener esperanza.

En 1992 el dentista Percy Howe intento y fracaso en la producción de caries mediante la alimentación e inoculación en conejillos de indias de diversas bacterias asociadas con enfermedades de encía y caries. El escribió: “En ningún caso tuvimos éxito en establecer que la enfermedad dental se producía por estos medios. Sin embargo el Dr. Howe no tuvo problemas para provocar caries a los conejillos de indias mediante la eliminación de la Vitamina C de sus dietas.

Eres lo que comes

El cuerpo humano está compuesto por millones y millones de pequeñas unidades, que son las células. Aunque uno vea su cuerpo como una estructura bastante permanente, gran parte de él se encuentra en estado de flujo constante, ya que se descartan las células viejas y se generan otras nuevas que las reemplazan.

Prácticamente las únicos partes del cuerpo que duran toda la vida, según las pruebas actuales, parecen ser las neuronas de la corteza cerebral, las células de la lenta interna del ojo y quizá las células musculares del corazón. Se cree que todo el esqueleto humano y los dientes (con el tejido más duro del cuerpo – el esmalte) se renuevan aproximadamente cada diez años en los adultos. La calidad de estas nuevas células depende de la alimentación que escojamos. Es lógico que si nos decidimos por una nutrición que nos aporta alimentos de mala calidad, las nuevas células que se reproducen serán de mala calidad. Si al contrario tomamos cada día alimentos frescos ricos en vitaminas y minerales, las nuevas células serán de mayor calidad y podemos disfrutar de una vida sana y larga.

Y si miramos un paso más, al fin a cabo son las células en nuestro cuerpo con las que pensamos y sentimos. Solo un cuerpo sano puede garantizarnos pensamientos sentimientos sanos.

La masticación

La masticación estimula la secreción de la saliva. Las enzimas digestivas que se encuentran en la saliva, cuando se mezclan al masticar, mejora la digestión y la absorción porque el avance de la descomposición de la comida se produce poco a poco. Sin embargo, si no masticamos bien la comida se traga sin ser masticado correctamente. La comida no se digiere bien porque no se ha mezclado con las suficientes enzimas.

Las paredes intestinales de una persona pueden absorber sustancias hasta 15micrones (0,015milimetros) de tamaño y todo lo que sea más grande será excretado. Por lo que si no masticamos bien, la mayoría de la comida que se ingiere se desperdiciaría sin ser absorbida. Cuando no se digiere ni absorbe los alimentos, una descomposición y una fermentación anormal se lleva a cabo dentro de los intestinos. La descomposición da lugar a la aparición de diferentes toxinas, las cuales dañan al sistema digestivo.

El cuerpo humano está construido de tal forma que las glándulas salivales secretan más saliva cuando más masticamos, y como ésta se mezcla bien con los ácidos gástricos y la bilis, el proceso digestivo se lleva a cabo con facilidad.

Caries, resultado de nuestra dieta

El hipotálamo en nuestro cerebro regula la interrelación entre nuestro sistema nervioso y nuestro sistema glandular. Se ha descubierto que el hipotálamo se comunica con las glándulas de nuestra mandíbula, llamadas glándulas parótidas, a través de los factores de producción de la hormona parótida.

Cuando la glándula parótida es estimulada se liberan las hormonas parótidas, las cuales activan los movimientos de minerales en el sistema linfático dental por medio de los canales microscópicos de nuestros dientes.

Este fluido de minerales limpia los dientes y los reminaliza. Cuando se ingiere una dieta causante de caries, el hipotálamo deja de decirle a la glándula parótida que libere la hormona que mueve el fluido reminalizante. Con el tiempo esta, esta interrupción del fluido rico en minerales tiene como resultado la destrucción del diente, y es lo que conocemos como caries. Cuando entendemos que la dieta es la causante de la caries, tendremos un control total para curarla y sobre todo prevenirla. En naturaldente…

Ejemplos de signos y síntomas primarios observables en la cavidad oral, en las deficiencias nutricionales

  • Calcio y Vitamina D

    Su carencia puede contribuir a la patogenia de la osteoporosis y, por ende, a la pérdida de Hueso alveolar.

  • Hierro

    Los primeros síntomas clínicos de deficiencia son las modificaciones de las mucosas bucales y esofágica (glositis, queilitis angular, ulceraciones).

  • Zinc

    Es importante en algunas funciones inmunitarias (cofactor de la timulina) y reparativas tisulares (se utiliza desde hace muchos años para la cicatrización de las heridas).

  • Vitamina C

    Juega un papel importante en los procesos de detoxificación (propiedades reductoras del ácidoL-ascórbico) y los procesos reparativos (biosíntesis del colágeno); la deficiencia puede exacerbar las infecciones orales.

  • Vitamina B12 (cobalamina) y ácido fólico

    Los síntomas y los hallazgos físicos de deficiencia son similares a los de la anemia en general; la carencia está asociada con glositis dolorosa, atrofia de las papilas linguales, mucosa oral fina y eritematosa, gingivitis.

  • Vitamina B2 (riboflavina)

    Sus funciones dependen de los efectos oxidorreductores de la FMN (Flavina Mononucleótido) y la FAD (Flavina Adenina Dinucleótido); los síntomas clínicos de deficiencia comprometen sobre todo a las mucosas de la cabeza (ej.: estomatitis, queilitis).

  • Vitamina A (ác. retinoico)

    Por medio de su actividad directa sobre la expresión de ciertos genes, actúa sobre la diferenciación celular y tisular. Su carencia se manifiesta, entre otras, con xeroftalmia, xerostomía y aumento de susceptibilidad a las infecciones en piel y mucosa.