Para que podáis disfrutar de la Semana Santa con sus exquisitos pirulís, os dejamos algunos consejos para minimizar los riesgos del azúcar y evitar las caries, sobre todo en los más peques.

En general, se deben cepillar los dientes tras comer dulces. Si no hay un cepillo dental a mano, dele un vaso de agua para eliminar los azúcares. Los dulces pegajosos (nuestro querido pirulí de la habana) son los causantes de las caries, ya que se pegan a las cavidades y ranuras de los dientes. Mientras más tiempo pasen los dulces pegados a los dientes, mayor riesgo de contraer caries

El chicle sin azúcar también es un buen aliado para la limpieza de azúcares si no se tiene cepillo de dientes a mano. Masticar chicle después de comer estimula la producción de saliva ayudando a neutralizar los ácidos producidos por las bacterias de la placa. Además, la saliva contiene calcio y fosfato de hierro, que son muy beneficiosos para nuestros dientes.

Con estos consejillos podéis disfrutar de los maravillosos pirulís!